Posted: October 21, 2013 in Uncategorized

¿Por qué queremos vivir en una ciudad?

La respuesta a esta incógnita tiene múltiples variables que pueden depender de multiples factores, como por ejemplo la organización social o la ubicación geográfica. Pero quizás la razón más importante por la que una persona quiere vivir en una ciudad es la cantidad de posibilidades que aumentan debido a la diversidad y el potencial de interacción como sociedad debido a su diversidad.

Esto se puede traducir por las distintos cambios que sufre la ciudad, los cuales modifican la dinámica de esta y el espacio de forma física o virtual. Generando una diversidad de posibilidades que variará dependiendo de las mismas variantes producidas en la sociedad y en su jerarquización. Lo que nos lleva a la siguiente pregunta:

¿A quién pertenece la ciudad?

La respuesta parece ser bastante clara, a las personas. ¿Pero a que personas en particular  pertenece? La ciudad se divide de manera geo-política, social o económicamente, debido a esto se producen fenómenos como la hibridacíon o la desterritorialización. Las cuales producen un cambio en la población habitante la cual sufre un constante proceso de migración. Por ende, la ciudad le pertenece a las personas que la habitan y con quienes se relaciona esta, y debido a la cantidad de factores que afectan al habitante, existe una gran variedad cultural de esta, permitiendo la conexión indirecta de esta con su entorno. La ciudad es de todos, tanto como de los que la habitan, como de los que saben de ella.  

Valparaíso – La ciudad sutil de Zenobia.

La principal cualidad que presenta la ciudad de Zenobia es el amor por la forma original de esta, de la cual no se conoce el porqué de su origen o cuando se fundó, pero aun así  la gente que habita esta ciudad la ama tal y como es y la ve como una ciudad perfecta donde vivir, además es considerable destacar que las mutaciones que sufre esta ciudad no afectan en el interés y el patrimonio original de esta.

Algo de esto tiene Valparaíso, es una ciudad que a pesar de las incontables mutaciones tanto económicas como de estructuración en el espacio a tenido, sigue generando ese ambiente y deseo de querer explorarla por sus múltiples cerros. Valparaíso no tiene un orden definido, a lo mas se puede deducir que son ramificaciones escalonadas que suben los cerros aislándose entre casas, pero de su forma original no se sabe mucho. Valparaíso es notoriamente similar a Zenobia, de eso no hay duda, sus galerías y balcones dan vida a la ciudad en su verticalidad y sus miradores invitan al habitante con brazos abiertos a la estadía en una ciudad que a pesar de todo, sigue manteniendo ese misterio y genera esa curiosas que no todas las ciudades producen.

Al igual que Zenobia, no podemos calificar a Valparaíso como una ciudad feliz o infeliz, pero lo que sí se puede dejar en claro, es que Valparaíso con cada mutación tanto social como espacial, genera otra invitación que se mezcla con las raíces de la ciudad que se aprecian tanto en los edificios como en los lugares históricos.

[Noticia] Restauración del origen: http://noticias.terra.cl/nacional/90-de-avance-presentan-obras-de-recuperacion-de-fachadas-de-edificios-patrimoniales-de-valparaiso,4e0e1e62fbf61410VgnCLD2000000dc6eb0aRCRD.html